Los 5 rincones secretos de Cap de Creus que no salen en las guías

El Parque Natural de Cap de Creus es mucho más que el camino que lleva al famoso faro o la casa de Dalí en Portlligat. Para quienes buscamos la esencia más pura del Empordà, existen lugares donde el tiempo parece haberse detenido y donde la tramuntana ha esculpido un paisaje lunar único. Si te alojas en Cadaqués y quieres huir de las rutas convencionales, estos son los secretos mejor guardados.

En primer lugar, el Paratge de Tudela. Aunque es conocido por los locales, muchos turistas pasan de largo. Es un santuario geológico donde las rocas metamórficas juegan a ser animales: el águila y el camello que inspiraron a Dalí te esperan en un silencio casi místico. Siguiendo la costa, encontramos Cala Jugadora. Situada muy cerca del faro, su acceso a pie desincentiva a las masas, ofreciendo aguas cristalinas ideales para el snorkel en total soledad.

Otro rincón indispensable es la Cueva del Infierno (Cova de l’Infern). Cuando el sol está en el ángulo correcto, la luz entra en esta gruta marina creando un espectáculo de colores rojizos y dorados sobre el agua que parece de otro mundo. Para los amantes de la historia, las ruinas del antiguo destacamento militar ofrecen una perspectiva melancólica y unas vistas inéditas del litoral. Finalmente, la subida a Sant Baldiri, una ermita escondida entre pinos y muros de piedra seca, te regalará la mejor puesta de sol de la comarca, lejos de cualquier ruido.